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Un paseo por los recuerdos

En mis búsquedas rutinarias por Google, me he encontrado hoy con un artículo que habla de los recuerdos y de cómo aprovecharlos y convertirlos en los protagonistas de una buena e interesante iniciativa turística. Se trata de reflejar el pasado de algunos lugares a través de los recuerdos de los más mayores. Ellos son los que más vida llevan a sus espaldas y son los únicos testimonios capaces de trasladar el pasado al mundo actual. Aún les quedan ganas y tiempo para implicarse en un proyecto que puede beneficiar a toda una región. Es el caso de Pinilla y Alameda del Valle, municipios de la Sierra de Madrid.

Los ancianos de estos municipios se animaron a desempolvar los recuerdos más pintorescos de la historia de su pueblo. La Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, planteó el objetivo de recuperar los saberes tradicionales de estos pueblos, para evitar que la cultura tradicional cayese en el olvido. Así, abanderaron el proyecto «De paseo por los recuerdos», un proyecto desarrollado bajo la categoría de turismo por la memoria.

Ya sabéis que suelo insistir mucho en la función del residente cuando hablo de iniciativas turísticas que, inevitablemente, terminan interactuando con el usuario final que, en el caso de este tipo de propuestas, suele ser el turista.

Hace unas semanas, escribí un post relativo al trabajo emocional. Hoy hablaré del capital y el patrimonio emocional. Está claro que la gestión de las emociones es hoy una de las competencias esenciales para que una empresa tenga éxito. Como dice la copla, los sentimientos ni se compran ni se venden, pero se anotan en la cuenta de resultados.

Los recuerdos forman parte de nuestro patrimonio emocional y pueden considerarse como recursos únicos, valiosos, difíciles de imitar y no sustituibles. Este tipo de recursos, a nivel estratégico-empresarial y según la Teoría de Recursos y Capacidades, se contemplan como activos intangibles que tienden convertirse en ventajas competitivas.

Apliquemos este concepto a los destinos, olvidando, por un momento, el mundo paralelo de las empresas. Cada destino cuenta con este tipo de recursos. Cada destino tiene un pasado diferente y, por ende, gente mayor que lo conoce y lo recuerda. Los recuerdos de esta gente mayor componen una serie de recursos que merecen ser conservados en el tiempo y, de alguna forma, podemos alargarles la vida reflejando estos recuerdos en la realidad actual y compartirlos con nuestros visitantes.

Los resultados que obtenemos si aplicamos un modelo de estas dimensiones son varios:

  • Se superan algunas limitaciones espaciales, permitiendo reconstruir y trasmitir cómo era ese lugar décadas atrás.
  • Se implica al residente en la labor turística y, además, se implica a un segmento de la población que, en algunas ocasiones, es subestimado (la gente mayor).
  • Se crean nuevos atractivos turísticos sostenibles con el territorio, responsables con el visitante y respetuosos con el residente.
  • Se suple una necesidad importante que se encuentra en lo más intrínseco del ser humano: aprender, matar la curiosidad, conocer nuestros antepasados, etc.
  • Aumenta el nivel de satisfacción del turista. Es muy probable que una iniciativa que implica directamente y emocionalmente al residente se transforme en mejor trato hacia al turista y en escaso rechazo por parte del residente. En definitiva, se mejora la relación turista-residente a la vez que se gestionan las emociones de ambos.

“Un destino emocionalmente eficiente generará entornos emocionalmente productivos”

España es un país compuesto por diversas regiones que cuentan con su propia cultura, idioma e identidad. Esas diferencias, hoy en día y muy a menudo, se convierten en motivos para pelear derivando casi siempre en temas políticos y económicos.

El modelo que se defiende en este post daría la oportunidad de vender promocionar un país rico en diversidad cultural y, por una vez, esas diferencias jugarían un papel beneficioso para todos. Por una parte, las regiones podrían conservar sus valores dándolos a conocer y, por otra, se percibiría, de puertas a fuera, un país unido precisamente por sus diferencias. Quizás esta sea la única fórmula para conseguir una Marca-País que nos guste y beneficie a todos.

No hay que olvidar que, en un mundo tan globalizado, lo diferente sigue teniendo un valor inconmensurable. En los tiempos que corren, es importante tener capacidades para crear nuevos modelos económicos pero es imprescindible no dejar perder lo que ya se tiene. Lo ideal es saber y poder fusionar lo que ya se tiene con nuevos modelos competitivos.

¿Qué os parece la idea de promocionar así nuestro país y cada una de sus regiones?

Imagen: j-fin

 

Conferencia SusTEn Mechanism: mis respuestas

Me dispongo a responder las preguntas de las que os hablé en el post anterior. Se trata de una serie de cuestiones que aprovecharé para contestar, bajo mi criterio, y plasmar así mi opinión respecto a la situación del turismo sostenible en Baleares.

Antes de nada, parto diciendo que, para mi, cualquier tipo de turismo debería ser sostenible. El adjetivo sostenible debería acompañar siempre al turismo y debería estar implícito en el concepto y definición del mismo.

No se puede empezar a hablar de sostenibilidad sin antes hacer referencia al Informe Brundtland (1987), donde se aborda, por primera vez y de forma oficial, el concepto de desarrollo sostenible:

“La sostenibilidad consiste en satisfacer las necesidades de la actual generación sin sacrificar la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”

No tardó la Organización Mundial del Turismo (OMT) en aplicar tal definición en el ámbito del turismo, afirmando que:

“El desarrollo del turismo sostenible responde a las necesidades de los turistas y de las regiones anfitrionas presentes, a la vez que protege y mejora las oportunidades del futuro. Está enfocado hacia la gestión de todos los recursos de manera que satisfagan todas las necesidades económicas, sociales y estéticas, y a la vez que respeten la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de soporte de la vida”

Por tanto, una vez armada la base de este post, procederé a contestar las preguntas que me plantea la organización de la Conferencia SusTEn Mechanism. Aviso y reconozco que, para contestar estas preguntas, me basaré en mis conocimientos y me enfocaré en lo que más conozco geográficamente que, en este caso, es Mallorca. Empezamos:

  • ¿Qué nota le pones al sector turístico en sostenibilidad en Baleares?

Del 0 al 10, yo le pondría un 5 rascado.

  • ¿Hasta qué punto te parece prioritaria la sostenibilidad para el futuro del sector turístico en las Islas?

Para mi no es una cuestión de prioridad. Cualquier proyecto de desarrollo turístico debería ser respetuoso con el medio que nos rodea. Como indica esta noticia, no puede ser que Baleares sea la tercera región con más fragmentación del paisaje, un indicador que cuantifica el grado en que el movimiento de la fauna salvaje se ve interrumpido por infraestructuras de transporte y áreas construidas. Baleares vive y sobrevive de ese paisaje!

En el caso de Baleares considero que es de máxima prioridad desarrollar e implementar un buen estudio que contemple una planificación turística y territorial que encamine al sector turístico a comportarse de forma sostenible y responsable.

  • El turismo sostenible, ¿te parece que puede traer oportunidades a las Baleares y a su sector turístico?

El turismo sostenible es el único turismo que puede traer buenas y futuras oportunidades tanto para Baleares como para  el sector turístico. Es la única forma de llevar a cabo proyectos exitosos a largo plazo.

  • Si no cambiamos el chip ya y logramos un cambio real hacia un turismo más sostenible, ¿con qué amenazas y problemas nos encontraremos?

Nos encontraremos con que algunos recursos se irán acabando. Son muchos los componentes que engloban el producto turístico y por eso es tan complejo medirlo en todas sus dimensiones.

Uno de estos componentes es el patrimonio natural que forma parte del paisaje que percibe el turista. Este patrimonio natural está directamente relacionado con el refresco que se toma el turista en la terraza de un hotel. Sin ese paisaje, la terraza pierde valor y, por ende, también el refresco. Se pierde competitividad.

Si no cambiamos el chip, las islas seguirán apostando por un turismo de masas y de sol y playa. Eso no beneficiará a las islas y tampoco a la actividad turística que pronto quedará obsoleta. Saldrán otros destinos emergentes que venderán un producto turístico perfectamente sustituible por el nuestro. No podremos dar al turista una razón diferenciadora para que elija visitarnos a nosotros y no a los otros.

Lo importante, desde mi punto de vista, es lograr un equilibrio y tratar de conservar y proteger todos esos componentes (stakeholders) que conforman el producto turístico. Una vez tengamos claro cuál es el atractivo que nos hace ser un destino turístico, debemos fortalecerlo e ir introduciendo innovaciones que nos permitan mantener nuestro destino diferenciado.

  • ¿Sabes si en Baleares ya hay en marcha iniciativas y proyectos para una transición hacia un turismo más sostenible?

No puedo evitar darle la vuelta a la pregunta y pensar en iniciativas y proyectos que más bien atentan contra el turismo sostenible. Es el caso de la nueva Ley de Turismo, recién aprobada por el Parlament balear. Esta ley parece estar especialmente dictada para favorecer a los hoteleros y perjudicar al resto. Leyes como ésta provocan daños irreversibles ya que, en todo momento, prescinde de cualquier tipo de planificación territorial, ya sea ésta sostenible o no.

  • ¿Hasta qué punto te parecen útiles estos proyectos y cómo piensas que podrían mejorar/ampliar?

Los proyectos encaminados a lograr un turismo más sano y sostenible son útiles siempre que sean capaces de llegar a un número importante de personas y siempre que sean sinceros y reales.

Recuerdo, por ejemplo, haber asistido a una charla que dio una de las responsables de RSC de Sol Melià. Ésta se dedicó a comentar lo responsable y sostenible que era la cadena pero se olvidó de reconocer algunas irresponsabilidades que, sin duda, merecían ser mencionadas como es el caso del intento de destruir un santuario de tortugas marinas en México, entre otras.

  • ¿Tenemos algún as en la manga que pueda ayudarnos, capacidades y recursos ya existentes en las islas que nos pueden ayudar en esta transición hacia unas islas sostenibles?

Las islas cuentan con recursos tangibles e intangibles que no tienen otras regiones.

Por ejemplo, Mallorca cuenta con un recurso intangible que no tienen los nuevos destinos emergentes del Mediterráneo. Se trata de un vínculo emocional (place attachment) que une al turista alemán con la isla. No aprovechar este recurso supone perder la posibilidad de mantener la fidelidad de un grupo considerable de turistas. Deberíamos conservar este recurso, analizarlo y aprender a hacerlo de nuevo.

Mallorca cuenta también con una variedad paisajística considerable. A menos de una hora en coche, el turista puede estar en la playa, en la montaña o en algún pueblo de interior. Las distancias en las islas son muy manejables y asumibles.

Cada una de las islas tiene una historia y cultura propia. Cuánto más se acerque el turista al alma del destino, más aceptación habrá por parte del residente. Si conseguimos que el residente acepte y reciba de buen gusto al turista, el trato entre los mismos mejorará notoriamente. Eso reflejará un aumento en el nivel de satisfacción del turista, índice con el que muchos empresarios evalúan a sus empleados.

  • ¿Por qué nos cuesta tanto catalizar este cambio, cuál es el problema?

El problema es político y de intereses económicos. En Mallorca se ha generado un sistema en el cuál los intereses económicos de corto plazo, especialmente los de las grandes empresas, cuentan con la complicidad de los representantes políticos que también se benefician de éstos.

Para poder llevar a cabo cambios debería existir un acuerdo entre el sector público, el sector privado y la universidad. Si estos tres entes fueran capaces de colaborar y trabajar juntos se podrían obtener buenos y grandes resultados. El sector público representaría apoyo y refuerzo, el sector privado introduciría el dinamismo necesario para avanzar y la universidad aportaría conocimiento: técnicos y expertos capaces de almacenar todo el know-how que ya tienen estas islas y  desarrollar buenos y nuevos estudios que permitan la implementación de nuevas mejoras.

  • Lanza al aire una propuesta concreta, una frase contundente, una llamada a la acción.

Los habitantes de Baleares llevamos mucho tiempo sabiendo que vivimos en un territorio limitado territorialmente. También llevamos años viviendo una contradicción: trabajamos y vivimos de algo que rechazamos porque destruye lo que más queremos. Esta frase resume, en muchos casos, lo que es el turismo para muchos residentes. Es una pena pero es así y cuesta entenderlo. Y deberíamos ponerle solución.

Yo considero imprescindible hacer partícipe del turismo a los residentes. Los residentes que quieren y sienten por su tierra son los más capaces de gestionar responsablemente su territorio. Mientras todas las decisiones importantes relativas al turismo las tomen personalidades políticas que ignoran la problemática real de nuestro turismo, será difícil poner soluciones. Hay que empezar a hablar y sobretodo a escuchar a los que más saben.

Seminario SusTEn Mechanism

El próximo día 13 de septiembre se celebrará, en Palma de Mallorca, un seminario relativo al turismo sostenible y a la “emprendeduría”  en este ámbito. Así queda denominado en el programa oficial del mismo, a pesar de que la palabra “emprendeduría” no sea aceptada en la RAE. Este seminario se divide en 2 sesiones de las cuales, en la primera, se hablará de la sostenibilidad aplicada al turismo y, en la segunda, se tratará el emprendimiento aplicado al turismo sostenible.

Algunos ponentes del seminario ya los he oído hablar en otras ocasiones, concretamente los 2 que nombro a continuación: Miguel Payeras, gerente del clúster Balears.t y Julio Batle, profesor titular de la UIB especializado en el área de organización de empresas.

Este seminario se clausurará con una conferencia que se llevará a cabo el 17 de septiembre. Aún no he visto el programa de la conferencia aunque sí sé que habrá un invitado internacional del cuál aún desconozco su nombre.

Para esta última conferencia, la organización nos ha pedido a los asistentes que rellenemos un cuestionario con diversas preguntas relativas a la situación de Baleares dentro del ámbito de turismo sostenible. Considero que es una buena iniciativa, un buen ejercicio de escucha activa y un buen comienzo. El objetivo es conocer la opinión y el criterio de los asistentes con el fin de tomarlo en cuenta a la hora de llevar a cabo la conferencia. Ya he confirmado la asistencia al seminario pero aún no la confirmo a la conferencia. Aún así, me he propuesto contestar las preguntas, reflexionar sobre el tema y compartirlo con vosotros. Así que, parte de esta semana la dedicaré a rellenar el cuestionario y posteriormente someterlo a debate compartiéndolo en el blog.

Nueva Ley de Turismo: ley a la carta.

Llevo ya unas semanas hojeando el anteproyecto de la Nueva Ley de Turismo que ha propuesto el Gobierno autonómico para Baleares. Y llevo también unos días leyendo artículos, noticias y posts relativos a este tema. Ya me siento preparada para manifestar mi opinión.

Ayer lo primero que leí fue una noticia en el Diario de Mallorca. En ella se hablaba de la presión turística que sufren nuestras zonas costeras, concretamente, 6.329 turistas por cada kilómetro de litoral. Aunque lo sospechaba, es  realmente una barbaridad. Y parece que necesitamos este tipo de cifras para empezarnos a alarmar.

Hoy, despierto con la noticia de que la ley ha sido aprobada por el Parlament balear, a pesar de la oposición de los grupos de izquierda y a pesar de las opiniones de los residentes. Una vez más, el Gobierno solo escucha a quién quiere escuchar.

Los habitantes de Baleares llevamos mucho tiempo sabiendo que vivimos en un territorio limitado territorialmente. También llevamos años viviendo una contradicción: trabajamos y vivimos de algo que rechazamos porque destruye lo que más queremos. Esta frase resume, en muchos casos, lo que es el turismo para muchos residentes. Es una pena pero es así y cuesta entenderlo. Y deberíamos ponerle solución.

En el último cuaderno que Fundació GADESO ha publicado, hay 2 gráficas que me llaman la atención. La primera hace referencia a las medidas que los residentes creen pertinentes para mejorar el producto turístico. Un 75% afirma que la forma de mejorar el producto turístico es protegiendo el territorio y preservando el patrimonio natural, cosa que esta ley no prevé. La segunda gráfica representa la opinión ciudadana sobre la nueva ley de turismo. Un 25% de los ciudadanos encuestados no conoce la ley y un 43% considera que ésta es negativa y que solo beneficia al hotelero. Quizás el Gobierno debiera empezar a escuchar a los ciudadanos, sus votantes.

El artículo redactado por Maria Lluïsa Dubon Petrus, geógrafa, política y menorquina, es uno de los que mejor resume la situación. Lo que más comparto con la opinión que se manifiesta en este artículo es que es una ley que carece de visión global del territotio y evita la planificación. Pretende mejorar la calidad del producto turístico solo embelleciendo, ampliando y construyendo establecimientos hoteleros. Es una ley que beneficia a unos pocos e injustamente, éstos, son los hoteleros.

Me parece vergonzoso que el primer artículo de esta ley afirme que una de sus finalidades es impulsar un turismo sostenible. A partir de los años 60, Baleares empezó a apostar por un turismo de masas, descontrolado y desequilibrado. Los residentes ya se resintieron y se siguen resintiendo de los errores cometidos con este tipo de modelo hasta el punto de rechazar al turista que, para mí, no es el culpable primario. El territorio se ha ido degradando y si no cambiamos el modelo que tenemos se terminará destruyendo. La nueva ley ya no solo ataca a la zona litoral, también invita a tercierizar el suelo rústico dando facilidades para ello.

Esta ley no ayudará a que el residente haga las paces con el turismo mientras conceda carta blanca a los hoteleros para construir, reconvertir o ampliar sus hoteles. Esta ley marca una continuidad al modelo que ya se impuso con el primer boom turístico que desencadenó la llamada Balearización. Somos los residentes los que sufrimos las consecuencias directas de la implantación de un modelo tan agresivo con el territorio. Dudo que repitiendo el mismo modelo, suframos consecuencias distintas.

Termino con las declaraciones que ha hecho el GOB en la nota de prensa que ha publicado tras la aprobación de la nueva ley, a la que han tildado de “ley a la carta”: “Esta ley pretende subordinar la planificación territorial a los intereses turísticos y propiciar la desregulación a fin de garantizar a los inversores la seguridad jurídica que necesitan para la realización de cualquier proyecto”.

#SalvemEsTrenc

Entre procesiones de Semana Santa y escándalos políticos de semana ordinaria, demasiado ordinaria, estalla hoy la noticia donde se anuncian algunas de las intenciones del Gobierno de Bauzá. La noticia de la semana tiene que ver con la construcción de un complejo hotelero muy cercano a una zona litoral de Mallorca declarada área natural de especial interés. Es Trenc es el último gran arenal sin urbanizar y bien conservado que queda en  Mallorca. Y ahora se lo quieren cargar.

El proyecto que propone el Gobierno prevé un recinto hotelero de 20 hectáreas (superficie que equivale a 20 campos de futbol de primera división) y a 150 metros de distancia de una de las playas más espectaculares de Europa. Está previsto que el recinto tenga 285 habitaciones y 203 suites, piscinas, pistas de tenis, de pádel, un polideportivo y un campo de prácticas de golf.

Es verdad que el proyecto no afecta directamente al área protegida pero sí lo hace de forma indirecta.  El simple hecho de plantar un hotel de estas dimensiones tan cercano a este paraje, provocará un aumento de afluencia de turistas y supondrá otra engañosa apuesta por el cemento. Y casi pongo la mano en el fuego de que también se invertirá en mejorar la carretera para facilitar así el acceso al hotel y, por tanto, también a la playa. También es cierto que no infringe ninguna ley pero el proyecto cuenta con un gran rechazo por parte de muchos residentes. Quizás sería la hora de empezar a escucharlos.

Ya llevamos unos días con polémicas relativas a este tema. El alcalde de Campos, Sagreras (PP), se ha pronunciado afirmando que el hotel “no ataca al medio ambiente” pero le advierto que sí ataca al residente y al amor que éste tiene hacia su tierra y hacia el símbolo de pureza y virginidad que supone Es Trenc para los campaners y para los mallorquines.

No es la primera vez que intentan atentar contra esta zona. Como explica Actuable, a través de una acción promovida para esta causa: “Todo se inició el 21 de mayo de 1978, aquel día unas 500 personas se manifestaron en la misma playa para oponerse a la construcción de un bar restaurante sobre las dunas y así nació el lema “Salvemos el Trenc”. Desde entonces ha habido muchos acontecimientos en torno a un paraje inigualable en todo el mundo. Y que a lo largo de estos 30 años no ha quedado al margen de continuos intentos urbanizadores. En 1980 el Ayuntamiento de Campos tramitaba un proyecto de urbanización de 6.000 habitantes, un proyecto que incluía un campo de golf”. Hasta el momento, la zona ha sido preservada por algunas leyes y, sobretodo, por los habitantes de Mallorca.

¡Basta ya de tomar decisiones basadas en caprichos políticos! Reactivar las empresas constructoras y crear empleo no justifica una violación costera. No sirve de nada generar empleo “a costa” del deterioro de un territorio. A ésto se le llama condenar injustamente un territorio y los mallorquines, por desgracia, sabemos mucho de eso.  ¿No es suficiente con la construcción de un Palacio de Congresos a orillas de la costa palmesana que, a día de hoy, ninguna empresa quiere gestionar? Con estos macroproyectos, los únicos que indiscutiblemente se harán ricos van a ser el constructor, el banquero y el hotelero de turno, pues no queda nada claro si alguien más se va a beneficiar una vez quede aprobado el proyecto, como insinúa Guillem Ferrer en esta entrevista.

Puedo entender que la gente que va a ganar mucho dinero con el desarrollo de este proyecto no tenga en cuenta estos argumentos, pero no que la mayoría de seguidores de Bauzá estén de acuerdo. ¿Qué ganan ellos? ¿Por qué acatan la decisión? ¿Acaso éstos no tienen hijos por los que preocuparse? ¿No tienen familia que trabaje al margen de este montaje? Una vez más, el Gobierno Balear toma decisiones relativas al sector más importante para las islas, sin consultar, ni por un momento, a técnicos del turismo, geógrafos, geólogos o profesionales capaces de planificar un territorio sin dejarse influir por pasiones políticas. Si el proyecto sigue adelante, de nuevo, estaremos alimentando un modelo que ya conocemos: pan para hoy y hambre para mañana y, además, pan para los que no tienen hambre y migas para los que sí…

No es justo jugar con los sentimientos de la gente y el partido de Bauzá lo está haciendo. Primero, cuestionan y amenazan la existencia del catalán en Baleares y ahora atentan contra el territorio. No hay derecho. Tanto como “turistóloga” como mallorquina siento vergüenza, pena e impotencia.

Foto: Ultima Hora

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